martes, 30 de octubre de 2007

Las razones de un éxito

Amigos, os incluyo un artículo que se publicó en La Verdad de Murcia sobre El Misterio de la Casa Aranda

JOSÉ BELMONTE SERRANO
El éxito es uno de los mayores misterios que existen sobre la faz de la tierra. Además de la publicidad, de una promoción costosa e insistente, de las peculiaridades de lo ofertado -sea un producto alimenticio, o, sencillamente, un ser humano, que a la larga es tratado como aquél, como un verdadero objeto-, existe siempre un componente que escapa a la sabiduría de los expertos, que, la mayor parte de las veces, se sienten perplejos ante el giro tan extraño que rompe por completo todas sus previsiones. Nadie sabe aún, por ejemplo, cómo es posible que una novela como El nombre de la rosa, de varios cientos de páginas, con un contenido que sólo los más avezados en la lectura son capaces de descifrar y entender, de un autor, Umberto Eco, sólo conocido, por aquel entonces, en los años ochenta, por los semiólogos por sus trabajos especializados dentro de este campo. Misterios de la vida. La obra fue vendida en todos los países y fue llevada al cine, a pesar, como ya se ha dicho, de que su trama nada tiene de sencilla. El éxito, éste más reciente, de la novela de Jerónimo Tristante (Murcia, 1969) El misterio de la casa Aranda, aunque aún muy lejos de las ventas y de todo el tinglado mediático del libro de Eco, también merece una reflexión. Autor prácticamente desconocido, aunque no del todo nuevo en el oficio. Escasa promoción y una editorial que no es ni Planeta ni Alfaguara, Maeva. Tristante, acaso sin saberlo -después de todo, ha escrito la novela que a él le apetecía escribir- ha dado en el corazón de los lectores de este recién estrenado siglo XXI. Ha urdido una trama en la que se combina el misterio, lo esotérico y lo fantástico, sin renunciar jamás a lo puramente realista. Y ha puesto sobre el tapete un enigma que es preciso descifrar y para lo que va aportando pistas a lo largo de su relato. Una obra, además, divertida de leer, y con un protagonista, Víctor Ros, que recuerda mucho no a los héroes de la literatura postmoderna, un poco hoscos y antipáticos, de colmillo retorcido, sino a los de la novela tradicional, con unas dotes especiales para convertir en obvio lo más intrincado gracias a su intuición y a su inteligencia. Todo ello, aderezado con un lenguaje al alcance de todos los públicos. Con un paisaje reconocible, y una historia de amor que deja en la estacada al mayor de los folletines. Los ingredientes son perfectos. Y ese misterio que envuelve al éxito ha funcionado a la perfección. Más no se puede pedir.

lunes, 29 de octubre de 2007

Copiemos a nuestros hermanos


Cristina Fernández, la señora Kirchner, ha ganado las elecciones en Argentina. Dado que nuestro panorama político es desolador y que somos millones los ciudadanos que en los últimos años hemos ido quedando políticamente huérfanos (ni ZP es un buen presidente ni Rajoy parece una buena alternativa) propongo abiertamente que copiemos a nuestros hermanos del otro lado del charco. Sí, hagamos como hacen ellos: ¿os imagináis unas futuras elecciones ganadas por Sonsoles Espinosa? Dios
También podemos copiar el modelo USA, una mujer de un expresidente a por la Casa Blanca. ¿Qué tal Ana Botella como presidenciable? Jesús
¿Qué os parecería un "Aló presidente patrio", como el de Hugo Chávez pero con ZP en la tele, con un programa personal en el que resumiría su ideología en un librito rojo y en el que podría cantar? ¡Cantar!
Tampoco tendría desperdicio que Rajoy imitara a Fidel en interminables discursos, en mítines de 12 horas (pero ¿ cómo no sufren los asistentes calambres en las piernas?), imaginad, doce horas hablando de su primo y cosas así. Vaya.
Sé que mi propuesta no es alentadora, pero copiemos anuestros hermanos del otro lado del cahrco.Quizá saldríamos de esta monotonía política en la que todo lo que van a decir unos y otros es predecible.


domingo, 28 de octubre de 2007

Al Gore o joder qué trauma





Albert Arnold Gore, Jr. más conocido en los ambientes como Al Gore es un jeta que te pasas.
Antes de que, querido lector, tu mente pueda tener la tentación de calificarme como militante anti planeta Tierra, aclararé que llevo ya mucho años enseñando a mis alumnos qué es el efecto invernadero o el agujero de la capa de ozono y cómo evitar que los llamados impactos ambientales globales continúen degradando este hermoso planeta. Vamos, que no soy nuevo en este cotarro y que me lo he currado. Como todos entiendo que es necesario reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera y es obvio que debemos ir orientándonos al uso de tecnologías más limpias.
Ahora bien, dado que por mi condición de profe de Biología no soy sospechoso de ser un globalizador convulso y un defensor de las petroleras creo que estoy más que legitimado para decir que me ha traumatizado que le den el Nobel a un jeta como este. Qué cara.
Alberto Arnaldo tiene una "pequeña mansión" en Nashville de 20 habitaciones y paga al mes una factura de ¡1360 dólares de electricidad! que no sé, pero a mí me parece que es mucha electricidad.
No contento con eso, este caradura que cobra 200.000$ por charla (unos ridículos 40 millones de pesetas, que se queda él claro) viaja por el mundo en un jet privado. ¿Eso no contamina? Y además, es propietario de una mina de zinc en Tennessee que ha vertido, entre 1998 y 2003, 2 millones de kilos de residuos tóxicos, vamos, como mi basura. Ah, se me olvidaba, tiene pozos petrolíferos en Sudamérica.
¿Y de verdad este tío me va a decir a mí si debo encender o no una bombilla en mi minúscula casa?
Señores, admiro a Al Gore, sí, porque hay que tener cara para ganarse la vida, y muy bien, con aquello de "haced lo que yo diga pero no lo que yo haga". ¡Qué monstruo!
Desde mi admirado Dinio no he visto nada igual.
No entraré en las características de los vehículos que pide o en las dimensiones de suite que exige cuando acude a dar una charla porque sería "demagogia" pero terminaré haciendo la siguiente analogía: que este tío predique a favor del planeta es como si un tipo condenado por 8 violaciones recorriera España dándonos charlas a todos lo varones sobre cómo colaborar en las labores del hogar para que dejemos de ser tan machistas.
PD.- ya que el Nobel ha caído tan bajo aviso: voy a por el de peluquería.