viernes, 16 de diciembre de 2011

NO ENTIENDO


Pues eso, que no entiendo que nuestra Constitución-que cada ves se muestra más manifiestamente mejorable- diga que todos los españoles somos iguales ante la ley para, a continuación, decretar que hay una familia que es “menos igual que todas las demás”. Y eso, no en la Edad Media, no, sino en pleno siglo XXI. Se puede decir que no soy monárquico ni mucho menos “juancarlista”, ya que no contemplo a nuestro monarca con tanta veneración como otros aunque reconozco que la reina Sofía, al menos, sí que sabe hacer bien su trabajo. Por eso no entiendo que en una época tan dura como ésta en la que los parados se cuentan a millones y muchos se encuentran en el umbral de la pobreza, un tipo como Urdangarín haya actuado así. ¿ Acaso tenía problemas para llegar a fin de mes? ¿Quizá temía no disfrutar de sus vacaciones en yate en Palma de Mallorca? ¿Es probable que temiera verse viviendo en un piso de 50 metros cuadrados? ¿Le asustaba no poder salir a cenar con su esposa o dejar de viajar por medio mundo a gañote acompañado de numerosos escoltas? ¿Es probable que se viera a sí mismo volando con Ryanair o en la cola del paro? Llámenme oportunista amigos, pero que un fulano como éste pueda haber actuado con tanta impunidad tiene su causa en que no deben existir instituciones intocables o anacrónicas como a la que él pertenece. Es indignante.

sábado, 10 de diciembre de 2011

UNA SOCIEDAD DE CASTAS

Pues eso amigos, que vivimos en una sociedad donde hay algunos estamentos que están por encima del bien y del mal: empezando por los políticos aforados, siguiendo por la Casa Real, los jueces o los pilotos, nos encontramos con una serie de colectivos que han sabido montárselo tan bien que nunca pagan por sus fechorías.

Ahora son los pilotos, que actúan como si fueran los dueños reales de Iberia los que vuelven a la carga. Nos han bajado el sueldo a todos: a funcionarios, empleados de la privada y eso el que no se ha quedado en la calle. Pero estos chicos, no contentos con ganar una pasta, vuelven a perjudicar a la totalidad de una sociedad que lo está pasando muy mal. Ayer nos desayunamos con informaciones de los hosteleros que cuantificaban en un 20% las cancelaciones de reservas que, de momento, se habían producido porque esta panda de “pijeras” había anunciado una nueva huelga en plena Navidad. Esta irresponsabilidad continua demanda actuaciones contundentes, y cuando digo contundentes, me refiero a más duras que las sufrieron los controladores que fueron utilizados por el ínclito Pepiño como cabeza de turco por la mala gestión de AENA. Es inaceptable que en plena crisis, estos tíos provoquen pérdidas tan cuantiosas al sector, sin darse cuenta los muy ambiciosos de que van a matar a la gallina de los huevos de oro. Militalizaron a los controladores declarando el estado de emergencia, ¿no? Pues eso.

jueves, 1 de diciembre de 2011

CONTRARREVOLUCIÓN

El resultado electoral no ha deparado un aumento espectacular del PP en número de votos sino un desplome del PSOE. Nunca imaginé que el partido socialista pudiera bajar hasta 110 escaños. El PP tiene ¡76 tíos más en el congreso! Que se dice pronto. Ante una debacle como ésta procedía no una reforma, no una renovación, sino una auténtica revolución que supusiera la inmediata dimisión colectiva desde todos los cargos medios hacia arriba., la llegada de gente nueva y no sólo una renovación de caras sino también de ideas. Pero no. Me sopla un “pajarito” desde Madrid que el partido ya tenía reservado el Palacio de Congresos donde van a realizar el de febrero desde hace un par de meses. Todo está atado y bien atado para que no de tiempo a que se monten candidaturas nuevas, nuevas opciones. Rubalcaba ha dedicado su periplo nacional en la campaña ha ir dejando el asunto cerrado en las distintas federaciones. Aquí no se va nadie. Piensa seguir. Así que, por desgracia, en lugar de presenciar una revolución en el partido que saque de la orfandad a tantos y tantos votantes de centro izquierda, nos vamos a encontrar con el desesperante “más de lo mismo”. Una contrarrevolución. Si hace diez años me hubieran contado que el futuro del PSOE en el 2011 era Rubalcaba me hubiera partido de risa. Ahora, ya no me hace gracia. Otra izquierda, amigos, es posible.