No me canso de decir, en contra de las opiniones de los más brillantísimos expertos, que debemos salirnos del euro. Y dirán ustedes, y el Tristante éste, ¿qué puñetas sabe de economía? Pues lo que Clavijo. Vamos, nada. Pero creo más que probado que si de algo podemos vivir es del turismo y éste se nos está escapando hacia lugares donde todo resulta más barato. Tenemos unos precios marcados en euros que son demasiado altos como para atraer a nadie, por no hablar del consumo interno absolutamente asfixiado por sueldos sudamericanos y precios suecos. Creo que si volviéramos a tener la máquina de tirar billetes y pudiéramos devaluar resultaríamos muy competitivos de cara a los tour operators internacionales y nos pondríamos las botas. Tenemos el clima, el entorno y las infraestructuras necesarias pero somos demasiado caros. Pero es que ahora sale uno que sabe de esto, Curtis Faith, uno de los supervivientes del experimento de las tortugas del 83 y dice que para salir de la crisis, España debe salir del euro y dotarse de dos divisas: una para Europa, la moneda única, y otra, la “peseta”, para la compra de productos básicos y servicios. Para este famoso tiburón “el rescate se va a producir seguro pero no funciona”.
Somos muchos los que vemos que lo que no está asfixiando es nuestra presencia en la moneda única para la que nuestro modelo económico no estaba, ni de coña, preparado.





