miércoles, 23 de enero de 2008

Si los Deep Purple levantaran la cabeza....

Bueno amigos, me permito compartir con vosotros algo que es de lo mejor que he encontrado en la red en los últimos tiempos y viene (no podía ser de otra manera) de Japón.
Al loro con la elasticidad del batería, los alardes del cuarteto vocal, el ritmo....
Hay que reconocer que los japos son de lo mejor, yo los adoro y la versión, fuera de bromas, es divertida y cojonudísima.
En esta época despiadada y cruel que nos ha tocado vivir ya no se respeta ni lo más sagrado

viernes, 11 de enero de 2008

Con dos....

Ya tengo dos nuevos ídolos; y es que en estos tiempos inciertos en los que uno ya no cree en nada, agrada ver que de vez en cuando surgen tipos aguerridos, "avispaos" a los que terminas por admirar por su sangre fría, su inteligencia y a qué no decirlo: sus cojones.
Suelo decir en mis presentaciones que la realidad siempre supera a la ficción y noto que cuando lo digo la gente no me termina de creer. Y ésta es una de esas raras ocasiones en que tengo la razón. Hay películas cuyo guión nos parece increíble porque los protagonistas se ven obligados a pasearse por ahí con un cadáver fingiendo que sigue vivo y provocando situaciones realmente hilarantes. Por ejemplo podemos citar "Este muerto está muy vivo" o la ya memorable "Desmadre en la Universidad".
Pues bien esto ha sucedido, cómo no, en Nueva York: David Dalaia y James O'Hare, ambos de 65 años y heroinómanos para más señas (¡cómo está la tercera edad!) se presentaron en la seguridad social para cobrar el cheque de la pensión de su buen amigo Virgilio Cintrón.
El funcionario que les atendió, el muy cabrón, les dijo que para hacer efectivo el cheque de 300 euros era necesaria la presencia del interesado; así que ni cortos ni perezosos se fueron a buscar a su amigo a casa. He olvidado contar que Virgilio, cuyo cuerpo aún estaba caliente, llevaba ya unas horas fallecido.
Lo vistieron y lo colocaron en una silla y hala, para la oficina a cobrar. Dejaron al pobre Virgilio en la calle sentadito en su silla y entraron a buscar al funcionario. La gente, como siempre muy cotilla, comenzó a rodear al cadáver. Un policía de paisano (el muy fascista) se acercó y comprobó que allí había un fiambre por lo que avisó a las asistencias y David y James fueron detenidos. Se les va a caer el pelo por intento de estafa.
Lo más gracioso ha sido escuchar en las noticias el testimonio de un joven de color que presenció los hechos y que decía que se notaba bien a las claras que el tipo estaba muerto, que no respiraba y que incluso se le salía un ojo. Descojonante.
Yo creo que a estos dos fulanos debían de ponerlos en libertad porque son dos genios. Valor no les falta. Me propongo crear una plataforma pro libertad de David Dalaia y James O'Hare, mis nuevos ídolos.
Libertad ya!