domingo, 3 de noviembre de 2013

MIEDITO


Yo siento miedo cuando me veo en manos de dirigentes que evidencian estar fuera de la realidad. Me pasaba con ZP, la Pajín and company. Cada vez que salían con una de sus paridas se me ponían los pelos de punta. Ahora viene Nicolás Maduro, nada menos que presidente de Venezuela, un país estratégico en la situación actual de América latina y sale en un vídeo- recomiendo su visionado- asegurando que en las obras del metro unos trabajadores han encontrado una imagen en la roca de ¡Hugo Chávez!  Esto lo cuenta este individuo- de indudable interés antropológico- mostrando las imágenes y luciendo un chándal que no vestiría en su vida ni un daltónico hortera en pleno auge de la música disco. 
Pero es que es peor el contenido que el continente: asistimos a una perorata, un delirio, que demuestra el cacao que tiene esta gente en la cabeza. Los malditos populismos. Una mezcla de santería, culto al muerto, a la figura del caudillo extinto con afirmaciones como “ésta es la imagen de la patria” y todo ello aderezado con un supuesto espíritu revolucionario leninista que culmina en un puntito a lo Iker Jiménez cuando asegura que dichos fenómenos paranormales no son explicables. ¡Aguántame la barca Mari Carmen! ¿Y saben lo peor? Que no tiene maldita la gracia porque este tipo es presidente de gobierno y decide sobre las vidas de otras personas. ¿Y saben lo que es peor aún? Que ha habido sectores de nuestra progresía- y esto no me lo invento que lo he visto en primera persona- que aseguraban que Hugo Chávez era la esperanza de la izquierda. Es que me pinchan y no me sacan sangre.