domingo, 28 de octubre de 2007

Al Gore o joder qué trauma





Albert Arnold Gore, Jr. más conocido en los ambientes como Al Gore es un jeta que te pasas.
Antes de que, querido lector, tu mente pueda tener la tentación de calificarme como militante anti planeta Tierra, aclararé que llevo ya mucho años enseñando a mis alumnos qué es el efecto invernadero o el agujero de la capa de ozono y cómo evitar que los llamados impactos ambientales globales continúen degradando este hermoso planeta. Vamos, que no soy nuevo en este cotarro y que me lo he currado. Como todos entiendo que es necesario reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera y es obvio que debemos ir orientándonos al uso de tecnologías más limpias.
Ahora bien, dado que por mi condición de profe de Biología no soy sospechoso de ser un globalizador convulso y un defensor de las petroleras creo que estoy más que legitimado para decir que me ha traumatizado que le den el Nobel a un jeta como este. Qué cara.
Alberto Arnaldo tiene una "pequeña mansión" en Nashville de 20 habitaciones y paga al mes una factura de ¡1360 dólares de electricidad! que no sé, pero a mí me parece que es mucha electricidad.
No contento con eso, este caradura que cobra 200.000$ por charla (unos ridículos 40 millones de pesetas, que se queda él claro) viaja por el mundo en un jet privado. ¿Eso no contamina? Y además, es propietario de una mina de zinc en Tennessee que ha vertido, entre 1998 y 2003, 2 millones de kilos de residuos tóxicos, vamos, como mi basura. Ah, se me olvidaba, tiene pozos petrolíferos en Sudamérica.
¿Y de verdad este tío me va a decir a mí si debo encender o no una bombilla en mi minúscula casa?
Señores, admiro a Al Gore, sí, porque hay que tener cara para ganarse la vida, y muy bien, con aquello de "haced lo que yo diga pero no lo que yo haga". ¡Qué monstruo!
Desde mi admirado Dinio no he visto nada igual.
No entraré en las características de los vehículos que pide o en las dimensiones de suite que exige cuando acude a dar una charla porque sería "demagogia" pero terminaré haciendo la siguiente analogía: que este tío predique a favor del planeta es como si un tipo condenado por 8 violaciones recorriera España dándonos charlas a todos lo varones sobre cómo colaborar en las labores del hogar para que dejemos de ser tan machistas.
PD.- ya que el Nobel ha caído tan bajo aviso: voy a por el de peluquería.

2 comentarios:

lmarcos dijo...

Creo que has vuelto a abusar del desrizante :P
Y se te olvidó comentar lo de los 8 fallos gordísimos que le encontraron los ingleses al documental que ZP quiere que enseñéis en institutos, con Z de eZtúpido.

jerobibo dijo...

qué razon tienes, y lo de los 500.000 dvds que el estado Apañol le va a pagar