lunes, 3 de marzo de 2008

Sorprenden a un tipo robando mi libro a pares.

El otro día tuve una comida con libreros en Madrid y debo decir que pasé un rato estupendo. Tienen anécdotas y vivencias que contar con las que uno alucina y además, de este negocio de los libros, saben un huevo (con perdón). 
Una de ellas, una librera majísima, me aportó un dato que quería compartir con vosotros porque yo, al igual que mi personaje, Víctor Ros, pienso que los pequeños detalles nos permiten obtener mucha, muchísima información de una realidad más amplia. 
Resulta que el día anterior a la comida, habían sorprendido a un fulano robando dos ejemplares de "El caso de la viuda negra" en su librería, cuyo nombre obviaremos pero es grande y céntrica. 
Me sentí orgulloso de ser un autor robado, y aunque estos descuideros son una lacra para los libreros, sabemos que roban paran revender en el rastro los libros a menor precio. 
Y suelen robar lo que luego sale bien.
Así que, lo dicho, una buena señal.      

   
                           Abrazos.

PD.- Dos días después llegué a casa y me encontré con que el libro es el tercero en ventas en mi comunidad autónoma. Espero que lo del chorizo sea una señal válida.

7 comentarios:

Anika Ciberanika.com dijo...

jojojo, es la leche!

Pero enhorabuena por la buena noticia, ser el más vendido (aunque sea en un pueblecito pequeño) ya es un éxito así que imagínate!

Felicidades.
Y al chorizo... que coma morcillas!

Anika

Paco dijo...

Jua, jua...

Ser un escritor robado (o fotocopiado) es como ser un roquero pirateado. Que vendes, que te conocen y que te tangan...

Ya sabéis que los únicos que se quejan del pirateo son los que no venden un puñetero disco.

Moraleja:

Déjate robar querido Jero. Eso es que molas.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Jo, que suerte.
¡Eso es querer tus libros! Y a pares.

José Angel Muriel dijo...

Anécdota curiosísima, es cierto. :D

Nerea dijo...

Yo creo que ya os he contado alguna vez mi experiencia con un "choriliterato". Fue en la Feria del Libro de Madrid. Un muchacho con patines me extendió mi novela para que se la rubricara y, mientras yo lo hacía con la mejor de mis sonrisas, él me explicaba que también escribía, que de hecho estaba trabajando en una novela histórica basada en un fantasma que al parecer se recorre los pasillos de El Escorial como si tal cosa. En fin... como vi en el muchacho a un futuro colega, puse como dedicatoria:
"A Daniel, que comparte conmigo el gusto por las letras" (o algo por el estilo).
Teminada la charla y el firmoteo, el tal Daniel (si es que ese era su verdadero nombre), se colocó mi novela bajo el brazo y se largó patinando con la soltura de la chica del Martini ante el estupor del librero que me dijo que el tal Dani, no había pagado el libro.
Si yo llego a saber que esa era su intención, habría cambiado la dedicatoria:
"Para Daniel, que tendría que estar en la cárcel" (o algo por el estilo).
Felicidades Jero, a ti te roban a pares. Jajaja...
Un beso.

jerobibo dijo...

jua jua jua, nerea, te pasa cada cosa, el tal dani era un buen pájaro, aunque como el incidente de la mano negra y la duquesa de alba...
un besazo

Nerea dijo...

La historia de la mano que surge de entre la lluvia y la verdadera duquesa de Alba la cuenta mejor Juan Bolea o (en su defecto), el señor Biedma (pero ya sabes que en tono más macabro).