martes, 30 de diciembre de 2008

LA HEROICA (o a 450 el huevo)


El 26 de marzo de 2007 Ibarretxe tuvo que presentarse a declarar en el juzgado porque el Foro de Ermua le había denunciado por hablar con ETA. Varios miembro de este Foro acudieron porque eran parte implicada y lógicamente, el PNV, movilizó a sus bases para apoyar a su dirigente y sacar partido del asunto.
Hasta aquí, todo entra dentro de lo normal.
No sé si lo que hizo Ibarretxe es delito, o si el Foro de Ermua hizo bien o mal, pero en una sociedad normal estas cosas ocurren. Hay ciudadanos que inician causas legales que a otros les parecen mal y viceversa.
¿Dónde está el problema?
Pues muy sencillo, que en la algarada que se organizó, un militante de PNV le arreó "una patada en los güevos" de las de toda la vida a Antonio Aguirre del Foro de Ermua. Como sabemos muchos por experiencia, un balonazo, codazo o patada en salva sea la parte resulta del todo menos agradable. (Ver foto adjunta)
El caso es que ahora, un juzgado de Bilbao ha condenado al agresor a pagar 900 pavos entre multa e indemnización, o sea, que sale a 450 el huevo. Pero lo grave de este asunto es que, incialmente, Aguirre fue señalado como el culpable en el informe de la Erzaintza por "causar desórdenes públicos", o sea, que según este cuerpo policial que lleva 0 (cero) detenidos de ETA en cinco años, cuando un tío le da una patada en los mismísimos a otro, el agresor es el segundo.
No quiero pensar los atestados que redactarán en caso de violencia de género o paliza de portero de discoteca estos diligentes funcionarios públicos: "brutal agresión de borracho a tres tipos de uno noventa a los que propina testiculazo en las rodillas, golpe de karate con la nuca en la mano, agresión con la cabeza rompiendo el nunchaku del agredido y brutal impacto con su ojo en mitad del puño americano de otra de las víctimas" .
Surrealista, ¿verdad?
Pues este es el país, o el lugar, o lo que sea, que entre todos hemos construido.
pd.- tomad nota para el futuro por si os surge algún problema ... no sé, con el de Hacienda, el gasolinero o un cuñado pesao, a 900 pavos la patada en los huevos, en algunos casos puede hasta compensar.
Jesús.

martes, 23 de diciembre de 2008

SANTA PACIENCIA

Coincidiendo con el lanzamiento de mi última novela "El Tesoro de los Nazareos" he tenido la oportunidad de comer con libreros de diversos puntos del país. Es algo que nos gusta hacer, tanto en Roca Editorial como en mi otra editora, MAEVA. Es una buena forma de empezar y me permite entablar contacto con aquellos que han de llevar el libro hasta el lector. Creo que la figura del "librero de cabecera" se afianza tras la irrupción en escena de otros tipos de librería, masivas, despersonalizadas y faltas de personal especializado.
Todos los libreros que he conocido son mitad pequeño empresario-mitad soñador, gente que disfruta recomendando el libro adecuado a la persona indicada y personas con las que merece la pena compartir mesa y mantel. Tienen más paciencia que el Santo Job, y en esta país, decirle a tu padre que quieres ser librero te debe asegurar una buena hostia por suicida. Pero ellos no se rinden, siguen en la brecha y algunos, con imaginación, haciendo cositas, charlas, presentaciones, clubes de lectura, logran incluso vivir de esto e ir subiendo poco a poco los índices de lectura. 
Tienen anécdotas como para escribir un libro y la verdad, hacen auténticos esfuerzos para saber qué libro les pide la gente. No sólo tienen que soportar que haya lectores que solicitan "El pellejo el bombo" (La piel del Tambor), "Las columnas del Mundo" (Los pilares de la Tierra) o "Soldados de cerca de un tal Salamina" (Soldados de Salamina de Javier Cercas), sino que deben emplearse a fondo cuando hay gente que les pide (le pasó a mi amiga Ana de "Escarabajal") "ése libro de avispas". Después de repasar la sección de jardinería, guías de campo, zoología... alguien comprendió que la buena mujer se refería "La Colmena".
Por no hablar de aquella tipa que entró en un establecimiento y solicitó "libros de esos que no sirven para leer", con dos cojones. 
Los quería verdes, porque su estantería era marrón.
Lógicamente quería libros, falsos, de atrezzo. Qué fauna.
Lo dicho amigos, lo de mis amigos los libreros es de premio Nobel, pero de la paciencia.
Queda aquí mi pequeño homenaje a Ana, Pilar, Diego, Diego hijo, Escarlatti, Alfonso, Pablo, Camarasa y tantos y tantos valientes....
Gracias hermanos, os quiero.

Pd.- la fotografía es de una de las mejores librerías de Europa de viajes, está en BCN y se llama Altair.

domingo, 14 de diciembre de 2008

SENTADO EN UN RINCÓN


La tristeza
crece en mi interior
como una nube,
un sucio nubarrón.
Me quedo solo
sentado en un rincón
y me pregunto,
¿quién coño seré yo?

Hace tiempo ya
que tuve que crecer
crecí a hostias
a golpes contra una pared.

Y tuve que crecer


Me pregunto
si con la libertad
que se me niega
podría disfrutar
de las estrellas
que flotan sobre el mar.
Y la marea,
que se recoge ya.
Mientras que esperas
que todo te envuelva
y desaparezcas
de la faz de la tierra.


Sentado en un rincón pertenece a Amanece en Verde, todos los derechos de J. Tristante

domingo, 7 de diciembre de 2008

REVOLUCIÓN




Recuerdo a la gente
recuerdo el olor,
olor a sangre, sangre, arena y sudor.
Recuerdo a los niños
cantando una canción;
te recuerdo a ti pero
¿dónde coño estaba yo?

Y tú me decías
haz la revolución
y yo contestaba....

No había tiempo
no tuve ocasión.
Escapar de aquel infierno
era hallar la salvación.
Todavía recuerdo
la línea azul del mar
que ningún barco rompía
y tanta gente en soledad.

Y tú me decías
haz la revolución
y yo contestaba...
Y tú me decías
haz la revolución
y yo contestaba.....
...que no.

Revolución pertenece a "Amanece en verde" todos los derechos de Jerónimo Tristante