jueves, 5 de septiembre de 2013

"..UNOS LADRONES SIN PALANCAS, Y DE DÍA...."


Antes, los amigos de lo ajeno operaban con nocturnidad y alevosía, llevaban una gorra, antifaz, camiseta a rayas y usaban una palanca para reventar las cajas fuertes. En este país ocurren cosas muy raras. Todos sabemos que la codicia de ciertas entidades bancarias nos ha llevado a esta debacle. Hincharon el mercado, dieron préstamos a insolventes a los que luego no tuvieron empacho en embargar y cuando vieron que se arruinaban engañaron a miles de viejas vendiéndole “perpetuas”. Y por si todo esto fuera poco, sus directivos- muchos de ellos ahora encausados- cobraron cuantiosas primas por su “gestión” mientras que los políticos retiraban miles de millones a la Educación y Sanidad para rescatar dichas entidades. Ahora, estos bancos, que se quejan de no caer bien a la gente dan un paso más allá: cobrar por nada. Hace unos días recibí una llamadita. Tengo una cuenta que no uso en un banco. Resulta que dicen que tengo una deuda con ellos de 42 euros ¡por no usar una cuenta! Yo les dije que acudiría a pagar esa deuda pero que no había realizado operación alguna que justificara ese pago y que pondría la reclamación pertinente. A partir de ahí me han sometido a una campaña de llamadas a deshoras, hasta cinco diarias, en el más puro estilo Chicago, con unas telefonistas faltonas que me llaman moroso-nunca he comprado nada a plazos- y dicen que mi deuda ha aumentado a 46 euros en 10 días por los intereses. ¡Qué negociazo! ¿Y quién nos defiende a los ciudadanos de esta gente?

2 comentarios:

Inmaculada dijo...

Así estuve yo con una cuenta inactiva donde se acumulaban las comisiones de "mantenimiento"(?????) conn las demoras por no pagar las comisiones. Hasta tuve que pagar por una tarjeta que me "regalaron" y que nunca usé. Flipante!!!

sanordevil dijo...

A mí lo que más me subleva es esa hartá (con h aspirda) de papeles que te ponen delante para firmar un contrato... ¡Já! Yo siempre he pensado que los contratos son para que los cumplan los participantes...
¡Los cojones! Cuando al banco le viene en gana te lo cambia y te pone una retaila que dice algo así como "este contrato anula a los anteriores" y ya está. y uno se queda pensando: ¿pa'qué tanto papeleo? ¿Jerónimo tú crees que si le mandamos nosotros un contrato a nuestro gusto, lo aceptarán?