lunes, 5 de abril de 2010

EL ESPLENDOR DE LA MEDIOCRIDAD


Jamás tamaños incompetentes pudieron llegar más lejos, ni nuestra sociedad pudo caer más bajo. Y no sólo me refiero al gobierno. Ocurre con todos nuestros prohombres. Una panda de ineptos. En las sociedades medianamente inteligentes, como la inglesa o la francesa, se coloca en puestos preclaros a los más preparados. A nadie se le ocurre que en Francia alguien pueda llegar lejos en política si no ha estudiado en la Escuela Nacional de Administración. Aquí, algo así, sería tachado por la banda de mediocres que corta el bacalao como algo filofascista. Así nos luce el pelo.

Las “grandes mentes” que rigen los destinos de nuestra sociedad dan grima. Como muestra, unos ejemplos: el presidente de los empresarios es tristemente conocido por haber hundido- no sin estrépito- sus propias empresas, y hasta llegó a declarar a la prensa que, “él mismo no hubiera volado con su aerolínea de ser un cliente”, con dos cojones. Todos sabemos que varios ministros del gobierno ZP e incluso presidentes de importantes comunidades autónomas ¡no tienen ni estudios de secundaria! Por no hablar de Solbes, un tipo que hundió nuestra economía ¡dos veces! (96 y 2009)

Mientras que escribo estas líneas acaba de hacerse público que otro "Einstein" de la vida, ¡un diputado!, diputado a Cortes, acaba de pedir que se retire el nombre de las calles que se llaman Alfonso XIII por ¡franquista! ¿Pero es posible ser más lerdo? ¿Más indocumentado?

A mí, personalmente me acojona, me da el pánico, cuando veo que analfabetos así son los que rigen mi (nuestro) destino, que no es ninguna tontería.

Vayamos con el “brillante líder” de la oposición. Un tipo que acarrea el dudoso récord en nuestra democracia de ser el primero que pierde unas elecciones viniendo de una mayoría absoluta. Ha perdido dos ya. Como opositor se opone poco- quizá oposite- pero ahí está, es la cabeza del PP.

Y para rematar, “el number one”, aguanta Mari Carmen, el líder de los líderes, “el gran timonel”, Zp, el peor presidente de la historia. Demasiado poco nos pasa.

5 comentarios:

Pancho dijo...

pero cuando digo que deberiamos exigir que nuestros dirigentes tubieran como mínimo una formación universitaria, por lo menos una licenciatura (van a dirigir al país, no es mucho pedir creo yo) no me bajan de tecnócrata/aristocrático pro-platonista... pues si eso me gano por exigirle al gobernante lo soy

Roberto Fernández Puente dijo...

Lo minimo que se les puede pedir es que tengan sentido común.

¡Que menos!

Aunque lo mismo es pedirles demasiado.

Pablo dijo...

Dos cosas son infinitas: el Universo y la estupidez humana; y no estoy seguro sobre el Universo...

(Alber Einstein)

jerobibo dijo...

qué buena cita pablo

Jaleante dijo...

¿Y si hacemos como en la revolución francesa pero con políticos?
Cogemos una guillotina ("enrobiná" a ser posible, que es más cruel que con una de acero enriquecío con cromo).
Ponemos a la Pajín y ZAS, le separamos la cabeza del cuerpo por dos motivos:
1º-para que deje de cobrar tres sueldos, por tres trabajos que no hace (porque si los hace, entonces el resto de su calaña debe cobrar un tercio).
2º- Para que deje de vestir esos colores fluorescentes que hacen que siga viendo una mancha en la tele durante un par de minutos cuando cambio de canal después de verla a ella.
Luego enganchamos a la Bibiana y le cercenamos el cogote para que deje de vivir a costa de ser la que diga lo que es igual o desigual.
Seguimos con Rajoy y Cospedal por trepas y así hasta que creemos una sociedad en la que ser político implique ser brillante y trabajador y no un fresco e impresentable.
No sigo que me caliento.
Un saludo.